Parte I
Los pocos hombres lagarto que sobrevivieron al ataque sorpresa de los pielesverde, huyeron hacia la ciudad templo más cercana, a un par de kilómetros al sur.
La historia de los supervivientes de cómo los pielesverde habían les habían atacado, habían provocado la ira del Slann y de todas la ciudad templo, así que comenzaron los preparativos para contraatacarles.
Todo saurio y eslizón fue llamado a las armas para salir en busca de la venganza, y hasta el mismo Slann de la ciudad templo se deicidio a tomar parte en esta batalla.
Los hombres lagartos marcharon hacia el norte con sed de venganza, sobretodo los supervivientes, que reclamaban las cabezas de sus verdes enemigos.
Parte II
Los barcos de los altos elfos tomaron tierra en el mismo lugar en el que hace unos meses lo hicieron los goblins de Grom. Prueba de ello eran los abandonados y ruinosos barcos de los pielesverde. “No deben de estar demasiado lejos”
Bordearon la costa hacia el sur, y cuando el mago dio la señal cambiaron el rumbo, internándose en la jungla, a la captura de los goblins supervivientes, antes de que pudiesen hacer más daños de los que ya habían hecho.
Parte III
Los druchii marchaban desde Naggaroth desde hace ya un par de días. Sabian muy bien donde encontrar a sus ancestrales enemigos, los altos elfos, gracias a las pedicciones de su bruja.
Ninguno de ellos estaba dispuesto a perder la oportunidad de esta batalla, y por ello su marcha era bastante acelerada… y cada vez lo era más.
Parte IV
Bargtuz señalo con su dedo índice a aquel lugar que precisaba de su intervención. La ejecución seria rápida y procuraría no dejar testigos de lo sucedido.
Bargtuz introdujo entonces el dedo en aquel agujero y una vez conseguido su objetivo lo volvió a sacar.
Miró a un lado y a otro y tras comprobar que nadie le observaba se comió el moco que acababa de sacar de sus fosas nasales.
Tags: Warhammer, Relatos Warhammer, Tras la caida de Grom, orcos y goblins